No es casualidad que el 2 de abril (Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas) el Deportivo Hacha y Tiza haya sacado un empate con sabor a derrota frente a un equipo que tiene la caradurez de utilizar la casaca del seleccionado Peruano.
A pocos minutos de comenzado el encuentro, el rival se encontró con un gol de otro partido (de un partido de Los Murciélagos). Una falta a dos metros del area desembocó en un magistral tiro libre que, a pesar de la perfección hecha barrera y los rápidos reflejos del arquero Decoud, terminó con el balón colocado junto al poste derecho del cancerbero (que no por nada rima con cervecero).
Con el marcador 0 -1 abajo, el deportivo Hacha y Tiza fue con todo a buscar el empate. Una jugada desafortunada del arquero del combinado peruano, terminó en un centro atras del mayor de los Cardone que el menor supo convertir en gol, haciéndonos evocar aquellos tiempos en que lo apodaban ardilla (y no borracho, malnacido, hijo de pu y otros).
Con la confianza renovada y destellos barcelonezcos de toque y desmarque, Hacha y Tiza fue por mas. Y asi llegó el sartenazo que dio vuelta la tortilla. Uno de los cracks del equipo (crack es el ruido que hizo la última vez que se lesionó) Marco Soletti, tuvo un arranque de habilidad, y luego de un desborde por izquierda, convirtió para poner el marcador 2 -1 arriba.
A partir de ese momento, los centrales del equipo dieron clases de como se marca cuando las papas queman. Con mas Hacha que Tiza, Lucho y Gastón lograron neutralizar, por momentos, a los habilidosos del equipo contrario. Sin embargo algo falló en el planteo táctico, y los rivales llegaron al empate rápidamente, para el enojo de la parcialidad Hachatizil que no paraba de alentar (?).
Poco pudieron hacer ante el enojo del Presi, el 9, el matador, el romperedes Varela que ante la mínima chance mandó la pelota al fondo de la red definiendo (a conciencia) entre las piernas del arquero. A pesar del resultado parcial a favor, los Hachences (haciendo honor a su nombre) se perdieron en el juego brusco arengados por la apertura bucal del contrario, y Marco vió la amarilla (casi naranja) siendo reemplazado por Juan, para enfriar un poco los ánimos.
Perdidos en el fragor de la gresca no pudieron evitar el tercer gol contrario sellando el empate en 3 antes de terminar el primer tiempo.
El segundo tiempo prometia muchos goles y mas patadas, pero el cansancio, la confusión de algunos jugadores (Martin) ante la presencia de dos players muy parecidos (se rumorea que eran mellizos) y el miedo a perder clavó el marcador en 3 para cada lado y ya nada pudo inclinar la balanza. Ni siquiera un curioso rebote que se dió en el arco de Decoud que terminó picando en el travesaño (Decoud y travesaño siempre van en la misma oración).
Un párrafo aparte merece la entrada flagrante sobre el 9 Varela, que privó al equipo de sus goles y gambetas durante casi todo el segundo tiempo. Al parecer, el tanque habría comprado un sector del vallado que rodea la cancha y quería inspeccionarlo minuiciosamente. Sobre el final, Martin tuvo la victoria en sus pies, pero una estirada digna de aplauso del arquero dejó a todo el Deportivo Hacha y Tiza con el Gooooo... atragantado.
A pesar del resultado, el equipo se va afianzando (sobre todo en la linea defensiva) y va encontrando sociedades que pueden dar buenos resultados en un futuro próximo. Jugando asi, La Victoria aparecerá en el momento justo (para Navidad o Año Nuevo) y se empatarán partidos que antes se perdían.

Creo que es una nota digna de JP Varsky en La Nación, Excelente!!!
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